sábado, 25 de abril de 2009

Examen suspenso


Quiero aprender. Quiero aprender a que las cosas sean indiferentes para mí, que no me afecten, a no esperar que los demás piensen un mísero medio segundo en mí.

Ya no sé cómo hacerlo. Intento esforzarme para no caer siempre en la rutina, para no comerme la cabeza con el chico que apenas conozco, para pensar en cómo conseguir que me hable sin resultar pesado.

IMPOSIBLE. Es la única solución que se me ocurre, yo no estoy hecho para el amor, o lo que es lo mismo, no soy suficientemente interesante como para “volverme a ver”.

Disfruto al máximo de aquellos que me dan un poco de su tiempo, quizás hago demasiadas payadas, quizás me he dado cuenta de que aunque sólo se trate de una UNICA cita, en ese rato soy realmente feliz.

Después vendrá la decepción, el no ser admitido e incluso ser eliminado, pero quiero pensar que los minutos que paso al lado de esa persona que me interesa, son también minutos especiales para él.

Es lo único que me queda, que algún día aparezca una persona que no sólo quiera verme en su cama, sino que quiera intentar descubrir a esa persona que se esconde tras multitud de complejos.

Mientras tanto, muchísimas gracias por la tarde de aquel 23 de abril en París. Sí, va por ti, Adrien, aunque no vas a entrar aquí, y mucho menos entenderlo, pero necesitaba salir de casa, tomarnos aquel frapuccino de vainilla y disfrutar tocando todas las cosas que vimos en las tiendas. Mucha suerte en tus exámenes, estoy seguro de que vas a sacarlos y con nota.

lunes, 30 de marzo de 2009

Mi chica


Querido sauce llorón que siempre estás en lagrimado

Llorando pareces enojado

Quizás es porque te dejo un día

O porque dijo que quedarse no podía

En tus ramas se columpiaba

Y ahora añoras la felicidad que eso te daba

Tus hojas regalaban fresca brisa

Y creíste que nunca se apagaría su risa

Sauce llorón escucha el viento

Te diré algo que calmará tu lamento

Quizá pienses que para siempre la muerte se lo llevó

Pero en tu corazón eternamente se alojó.

.................
Ojalá algún día, alguien sea capaz de escribir algo tan bonito sobre mí...a día de hoy, lo dudo muxo.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Una carta para mí (escrita por mi?)

Qué raro!- es lo primero que pensé al recibir una carta- Hacía mucho tiempo que nadie se acordaba de mí.

Como últimamente, estaba otra vez teniendo una conversación conmigo mismo. Algunos de mis amigos me han dicho en repetidas ocasiones que debería ir al médico, puesto que no es normal, pero precisamente en mi fuero interno, creo que me sirve de terapia para todas mis paranoias mentales.

Abrí la carta, el remitente me dejó un poco perplejo. Era YO. Cada vez me intrigaba más esta carta que iba en un sobre naranja. O bien era una broma pesada, o ya no tengo memoria, ya que no recuerdo haberla escrito.

Con toda la intriga, desplegué el folio y me dispuse a leerlo. Nada más comenzar me fijé en la fecha 10 de Marzo de 2009, no podía ser, si nosotros estamos a 26 de Septiembre de 2007. Ante esta rara percepción, empecé a sentir miedo, puesto que la letra era la mía.

La dirección era parisina, o al menos esa ciudad aparecía en el remite. No podía ser, era lo último que necesitaba el día antes de comenzar mi aventura. Ya estaba yo lo suficientemente nervioso e inaguantable, para que alguien me gastase una broma “del futuro”. Ya tenía las maletas hechas, pero sobre todo, más que equipaje, lo que llevaba era exceso de miedo. Jamás me había parado a pensar en el momento de pedir la beca, los momentos de angustia que pasaría al dejar por primera vez mi casa, mi familia, mi ciudad. Y mucho menos quería que una broma pesada me hiciese romper a llorar una vez más.

Me tomé unos minutos para dilucidar si quería continuar, o si sería mejor guardarla en un cajón. Supongo que sería el afán de cotilleo el que me llevó a tomarme varios minutos para leerla tranquilamente, intentando fijarme si las expresiones eran mías, o si simplemente alguien había copiado mi letra para gastarme una broma pesada.

Al acabar de leerla, termine perplejo, era yo, eran mis expresiones, o bueno, al menos algunas de ellas, puesto que otras parecían un poco indio, palabras extrañas se habían colado, y aún siendo mía, noté una madurez que no me pertenece.

Poco más hice ese día, fueron quizás las palabras que necesitaba oír. El viaje no tenía vuelta atrás, pero esa noche dormí con mi sobre naranja debajo de la almohada, esperando que por ósmosis las palabras que contenía se infundiesen en mi cabeza y me diesen aquel valor del que hablaban.

La carta


Hola Jaime,

Supongo que estarás alucinando al haber recibido una carta, que te puedo asegurar que TODAVÍA no has escrito. Suena a película de ciencia-ficción, pero he conseguido un medio para intentar ayudarte en el paso que vas a dar. Soy Jaime, pero en una fecha diferente. Para mí, hoy es 10 de Marzo de 2009, acabo de llegar de nuevo a Paris (sí, sé que te sonará todo muy extraño, pero intenta entender lo que te voy a contar).

Tengo que darte la enhorabuena, acabo de saber hace pocos días que ya SOMOS ingenieros. Sé que por el momento ves todo muy lejano, pero te aseguro que lo vas a conseguir, bueno, que lo VAMOS a conseguir. Desde aquí te digo que te va a costar lo tuyo, que no vas a vivir el Erasmus que tienes en tu cabeza, que te va a tocar trabajar, pero sobretodo madurar a marchas forzadas. No te voy a contar lo que te va a pasar, puesto que son pruebas que debes pasar por ti mismo para llegar a ser quien soy, sólo te digo, que tienes tesón, y aunque no lo creas, eres valiente, por lo que te aseguro que aún derramando lágrimas, conseguirás salir de todo.

Estoy en Paris, tu sueño. Lo he conseguido, si bien te digo que en Aix-en-Provence vas a conocer a las que a día de hoy considero mi familia. Con ellas pasarás los mejores momentos, ellas te consolaran en los momentos duros, pero lo único que te adelanto, es que desgraciadamente, después del año que vas a pasar en Aix, tendréis que hacer muchos esfuerzos para veros, puesto que no seréis del mismo país. Ahora empieza una nueva vida para mí, bueno para los dos, el intentar encontrar un trabajo, pero bueno, de momento creo que esto no te preocupa demasiado.

El otro tema que sé que tienes en la cabeza es los chicos. Sé que cogiste esta beca como medio de escape, sé que te está costando mucho separarte de aquel chico que piensas que es el amor de tu vida (en este punto, aunque no deba decirtelo, te aseguro que en poco tiempo te darás cuenta lo equivocado que estabas) pero lo que más te impide conciliar el sueño es el hecho de sentirte atraído por personas de tu mismo sexo. Vas a madurar mucho también en este aspecto. SOMOS gays, nos gustan los chicos, por mucho que quieras negarlo. En este aspecto, tengo que decirte que tampoco vas a vivir un orgasmus, pero si vas a aprender a conocerte, a comenzar a asumir que no estás enfermo, y que no haces daño a nadie queriendo a otros chicos.

Sé que no me vas a creer lo que te voy a decir, pero HEMOS EMPEZADO A SALIR DEL ARMARIO! Evidentemente, nadie en casa sabe nada, aunque supongo que lo intuyen, pero casi todos tus amigos, bueno, casi todas las amigas que te quedan (puesto que siento decirte que Lorena tuvo razón y muchos de los que considerábamos amigos han desaparecido) saben lo que somos, y en general lo han aceptado estupendamente, es más algunas no hacen atención y se sorprenden cuando opinamos sobre algún chico.

Te diría muchas más cosas, que sé que me hubiese gustado saber en el día en el que vas a recibir la carta, pero creo que con estos puntos clave, hoy conseguirás dormir un poco, pero sobretodo, afrontarás el reto teniendo claro que puedes, que PODEMOS.

Un abrazo,

Jaime

P.D.: siento decirte que sigues soltero y sin compromiso, y aunque en el momento en el que lees la carta te parecerá lo mejor, a día de hoy, te aseguro que necesitarás tener un chico a tu lado. Ya lo descubrirás por ti mismo!

miércoles, 25 de febrero de 2009

Volver


Otra vez a hacer las maletas. Como siempre, cada vez es diferente, esta vez debería ser la última, y digo debería, porque no lo va a ser. Pero lo que si es cierto es que esta vez voy a dejar mi habitación con la mitad de ropa, puesto que aunque mi subsconsciente se niegue a asumirlo, mi sueño francés tiene toda la pinta de estar llegando a su fin.

Sería el momento de valorar mi estancia, de hacer balance de las cosas que pensé que me encontraría en esta andadura parisina. No merece la pena, no tengo ganas de abandonar este sueño. Cierto que no he hecho ningún amigo nuevo (o por lo menos aquellos que creo haber hecho no son residentes de esta ciudad), cierto que no sé si he hecho el ridículo en lo que a mi escuela se refiere, pero lo que tengo claro, es que me gustaría quedarme aquí.

Lo más difícil de entender de esta afirmación, es que no soy capaz de dar razones de por qué quedarme aquí, en esta ciudad en concreto. Lo sé, el carácter francés no es demasiado parecido al mio, en cuanto al amor, no he sacado nada positivo en esta ciudad, pero creo que está llena de oportunidades, creo que si logrará encontrar un trabajo, y gracias a ello un mini-apartamento donde vivir, podría comenzar a desarrollar mi vida aquí.

Podría continuar expresando mis sentimientos, como recuerdo las personas con las que hablé al llegar aquí, la gente que aún sin saberlo se convirtieron de alguna manera en confidentes.

Mi sueño va a hacer una parada de descanso, unos días en los que volveré a mi casa y veré a los pocos amigos que ya me quedan en mi ciudad, para después con la locura de la mano irme a esquiar a mi “país multicolor” con el nerviosismo de saber si habré conseguido convertirme en ingeniero o si por el contrario tendré que esperar algún tiempo más.

…próximo destino: Madrid (aeropuerto de Barajas)…

domingo, 22 de febrero de 2009

tormenta de verano...


No. Las cosas no cambian por mucho que uno sueñe con ellas. Lo he aprendido, o mejor dicho, no tengo otro remedio que aprenderlo. Hacía ya más de un mes que no me ponía delante del ordenador para escribir, para expresar lo que ya no hace más que daño en mi cabeza.

Otra vez confié en hacer amigos aquí, otra vez me equivoqué. Otra vez intenté dar una oportunidad de amistad a un ex, otra vez me equivoqué, dándome cuenta de que una vez que la ceguera se me pasa, generalmente no veo ningún punto interesante en la persona que aún sentada enfrente, y más aún, incluso habiendo compartido cama y momentos de lujuria, me parece un total desconocido.

En mi cabeza no oigo más que “ya te lo dije”, pero en mi corazón todavía guardo la esperanza de que aquel chico que no parece muy inteligente, que no es muy guapo, pero que me habla y recuerda las conversaciones que tenemos, sea capaz de quedar conmigo a tomar una simple coca-cola, y me demuestre que no soy un iluso por esperar conseguir un amigo de mi “ambiente”.

Efectivamente hoy no veo las cosas claras, y como mucha gente me ha dicho, soy un “extremista” en lo que a sentimientos se refiere, o blanco o negro, no soy capaz de entender un gris, puesto que no considero este color como una situación estable. Hoy la noticia ha sido mala referente a mis calificaciones, no sé qué va a pasar, no sé si voy a conseguir superar el obstáculo, o me convertiré en el hazme reír de todos mis allegados. Sé que no soy inútil, sé que no soy retrasado, y sobre todo, sé que me he esforzado, pero puede que dicho esfuerzo no haya sido suficiente para conseguir superar el último obstáculo. Todo está en manos ajenas, lo cual me desconcierta, prefiero tener todos los cabos atados.

Lo más triste de todo…que me he esforzado por conseguir mis metas académicas, dejando de lado otros aspectos importantes. Cuando pensé que comenzaba a entablar relación de amistad con mis compañeros, el curso se acabó, para posiblemente no volver a cruzarme con alguno de ellos. Cuando soñaba con encontrar por estas calles un trabajo que me permitiese desarrollarme como persona, recibo la noticia de que a lo mejor tengo que retrasar la búsqueda de trabajo, en fin, parece que mi vida es triste, pero lo mejor de todo es que no puedo quejarme, porque a muchos le gustaría tener la suerte que tengo yo en otros aspectos, así como las amistades (que aunque repartidas por el mundo) tengo.

Desde aquí euharisto!! Por los 10 días tan increíbles que he pasado con vosotras en Atenas, siempre una parte de mí se queda en la terminal del aeropuerto, pensando que no me separo de vosotras. Jamás pensé que en 9 meses conseguiría una amistad que sin lugar a dudas se ha transformado en una relación de hermanos.

…y seguiré escribiendo, aunque los días no sean soleados…

sábado, 17 de enero de 2009

Alguien inesperado


No podía ser, llegaba de nuevo tarde. Esta vez no tenía excusa, fue él quien dijo de quedar, y yo, aunque me daba miedo en un principio, reconozco que estaba nervioso.

Me sorprendió, quizás porque en mi cabeza todavía están los recuerdos de Miguel, pero no me había planteado que este chico simpático, fuese atractivo. Fuimos al centro, y como no, al llevarme por calles desconocidas, terminé perdido en un bar, alrededor de una “despe” y buena compañía.

Estuve tres horas con él. Pero no es el hecho del tiempo que estuve con él, sino que tomé conciencia cuando miramos el reloj y ya eran las once de la noche. Yo aunque no fuese mi idioma, no paré de hablar, como siempre cometiendo algunos fallos cuanto menos graciosos, mientras merodeábamos por las calles de aquel barrio, le Marais. Me llevó a una biblioteca temática, donde conseguí que me aconsejara un libro “diferente”, comentamos la música que nos gustaba, pero esta vez alrededor de unos mojitos. Todo transcurrió rápidamente.

Terminé confundido, llegó la hora de volver, y al pasar por delante de Notre Dame, con el abeto todavía iluminado, ya no sabía que pensar del chico que tenía a mi lado.

Hasta que decidió reírse de mí. No lo hizo de forma cruel, es más, considero que bastante esfuerzo hizo para entenderme durante todo el rato, pero tengo claro que no escogió el momento apropiado.

La puerta del tren se cerró tras de mí, habiéndome despedido de él con un frio “bonne soirée”. No sé si volveré a hablar con él, siquiera sé si debería, pero de lo que se presumía una tarde aburrida, salió una muy entretenida velada con alguien inesperado.